Can Magriñá.

En Can Magriñá, las diferencias sociales, culturales y económicas entre los dueños y los trabajadores eran tan abismales que marcaban la diferencia a la hora de superar una enfermedad.

En 1910 en el primer Congreso Español Internacional de la Tuberculosis R. Rodriguez mendez dijo:

"El rico de buenas costumbres es menos presa de la tuberculosis y tiene medios, para el fáciles, de evitarla o de curarla si se inicia, de hacerla menos rápida y mas llevadera cuando mata. El pobre resiste menos y no posee los necesarios recursos para huir del daño, ni tal vez para mitigarlo cuando es inválido."

También el Sr Queraltó nos ha dejado su testimonio sobre las viviendas obreras.

¡Cuantas veces visitando enfermos en consulta, en las barriadas obreras de nuestra Barcelona, no he sentido la horridez inmensa de aquellos hogares luctuosos!

Las casas están como entupidas de habitantes; cada rellano es un pueblo; cada puerta una tribu; cada alcoba una familia. La escalera es pestilente; las puertas exhalan el vaho del pudridero; el aire acre, pestoso, averiado, mugriento, abrasa la garganta.

(Lluita antituberculosa a Catalunya, Josep Mª Calvet. )






















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