Tennis club.


Tres meses ya sin cobrar la nómina.

Como recepcionista del Club tampoco es que mi economía esté muy boyante, si este mes no cobramos no se que va a ser de nosotros.

Absolutamente todo el personal está acojonado, los jefes llevan 90 días sin dar señales de vida, desde aquella inspección de hacienda en que los Mossos se llevaron toda la documentación del departamento de contabilidad.

La apatía y el hastío se nos nota a todos en la mirada y la constante pérdida de socios no nos augura nada bueno.

Nos han dicho los del sindicato que mañana ya no hace falta que vengamos, que hoy ya han presentado la demanda de despido improcedente por impago.

A ver si tenemos suerte...



































Ca l'hereva.


16 de enero de 1995.

Querida Verónica:

Supongo que ya habrás recibido los justificantes de nuestra primera entrega de 75.000 pesetas. Y una segunda que te quedará ingresada el próximo día 26. (De 50.000).

Estamos muy contentos de la mejora de Rebeca, yo me voy recuperando poco a poco.

Respecto al piso viejo, yo cambiaría enseguida la cerradura de la puerta de entrada y no le dejes la llave a nadie de la familia de tu difunto marido.

En cuanto a tu consulta, necesito que me envíes dos fotocopias del último recibo de la Contribución  de los dos pisos que hayas pagado y me contestes si la primera vivienda la compró el sólo.

Besos a todos. De mamá y míos.

















El cuarto oscuro.



Echo de menos el volver de vacaciones con carretes por revelar sin saber que nos encontraríamos al revelarlos.

Nada como pasar la tarde en mi cuarto oscuro a mi bola, en silencio, con esa mezcla de olor a fijador y chamuscado que dominaba el ambiente.

¿Que tipo de carrete usaré? 

¿En que papel lo revelaré?

¿Habrán salido movidas?

¿Oscuras?

Son preguntas que en la era digital ya casi nadie se hace...